El copago no es repago: es privatización
15/07/2012
Hace unos meses oí a Luis Garicano decir en una entrevista que el copago era repago. Afirmaba, en la entrevista, que el copago de la sanidad — pagar una pequeña cantidad al ser atendido en la consulta o en urgencias en el sistema de sanidad pública — era como pagar dos veces por la misma cosa
. Viendo el trato que se ha dado al tema del copago en Nada es Gratis atribuyo la afirmación como un desliz dialéctico (el blog es excelente, dicho sea de paso).
No obstante, el tema sale una y otra vez por todas partes. Hoy mismo, por ejemplo, en El uso perverso de las palabras, de Ignacio Escolar.
Mi opinión es que el copago no es repago, el copago no es pagar dos veces la misma cosa, sino que el copago es una privatización (parcial) en toda la regla.
Vayamos primero a por qué el copago no es repago. Salvo estafas mediante, y especialmente en el ámbito de lo público, es materialmente imposible pagar dos veces por la misma cosa. Un bien público — como la Sanidad — se paga una única vez por todos los contribuyentes. A no ser que se incrementen los sueldos de los médicos o se construyan nuevos hospitales, si hay un incremento de la recaudación, el gasto en Sanidad se mantiene constante y el dinero que sobra va a otras partidas. El sueldo del médico no se paga dos veces y la cama no se compra dos veces.
En este sentido, si hacemos pagar 10€ al paciente cada vez que va a la consulta del médico de la Sanidad Pública, esos 10€ van a pagar el coste de esa consulta, mientras que, por la puerta de atrás, se “liberan” 10€ que, como hemos dicho, o bien irán a poner más médicos y más consultas, irán al presupuesto de Defensa, irán a reducir los impuestos, o simplemente irán a reducir el déficit de la Administración.
El copago tiene dos efectos, uno directo y otro indirecto:
- El efecto directo es que al paciente le sale más caro el sistema público de sanidad.
- El efecto indirecto es que al resto de ciudadanos le sale más barato el sistema público de sanidad, puesto que ahora nos repartimos entre todos el coste total menos esos 10€ por cada consulta, que paga un único ciudadano de su bolsillo, en lugar de costearlo entre todos.
Supongamos el caso límite donde: (a) el sistema de la sanidad pública se basa única y exclusivamente en las consultas médicas; (b) una consulta cuesta 100€ al erario público; y (c) hacemos pagar a cada ciudadano 100€ por cada consulta.
Siguiendo el esquema anterior:
- Los pacientes pagan, íntegramente los servicios médicos que disfrutan personalmente. Si no van al médico, no pagan; si van, pagan todo el coste.
- Los ciudadanos, como colectivo, no pagan la sanidad (¿pública?) de sus impuestos, dado que todo el coste se repercute al paciente. Si uno no va al médico, no pagará nada por sanidad. Todo el dinero de sus impuestos irá a otras partidas: carreteras, escuelas o subvenciones para los artistas. Pero ni un duro para sanidad.
El copago no es pagar dos veces por lo mismo, sino que todo lo que se paga directamente (no indirectamente a través de los impuestos) va a liberar gasto del presupuesto público que puede destinarse a otros fines (incluido el bajar los impuestos).
Si, en el límite, la situación es que tanto gastas en salud, tanto pagas, eso se llama privatizar la salud. Que los médicos estén en nómina de la Administración o de una clínica privada es absolutamente irrelevante: lo que hace una sanidad o una educación pública no es tanto quien provee el servicio, sino quien soporta el coste. Y si el coste lo paga el paciente y no el contribuyente, la sanidad es privada, porque el dinero sale del consumidor y no del ciudadano.
El debate sobre el copago, pues, no es un debate sobre presupuestos, costes o responsabilidad, sino un debate sobre si la sanidad tiene que ser pública o tiene que ser privada y en qué proporción.
Autor: Ismael Peña-López
Fuente: http://ictlogy.net









Cuestiones de matiz pero por en medio lo que tenemos es una maniobra perversa que se hizo hace ya años.
En la nómina usted tiene impuestos generales por un lado y por el otro la Seguridad Social. Aquí está la trampa. Porque la Seguridad Social fue creada como seguro médico y de pensiones -eso es lo que quiere decir seguridad social, que está cubierta nuestra salud y nuestra supervivencia gracias al sistema de pensiones- , añadiendo luego un pequeño porcentaje para el desempleo y otro para el reciclaje.
Y lo que se paga a la Seguridad Social es una fortuna porque no sólo paga el trabajador sino también la empresa.
Lo que hicieron con todo el rollo de la seguridad social universal -me gustaría saber quién estaba excluido antes del 1987 porque la cobertura médica es la misma que tengo ahora, mejor dicho, entraban medicamentos que ahora no- es meter todo el dinero que se paga a la SS a un presupuesto del Estado que sirve para las pensiones, para el desempleo pero que se ha quitado de encima el tema sanidad, haciendo que vaya a cargo de los impuestos generales y gestionado por cada autonomía. Y ahora dicen que es gratuita (libre, universal y gratuita), ¡Pues menudo el gol que nos colaron! Porque pagar, se siguen pagando fortunas y alguien anda haciendo juegos malabares con el dinero que pagamos por vía seguridad social, impuestos directos e impuestos indirectos. Más tributaciones, tasas…
Estoy totalmente en contra de tener que pagar por cualquier servicio público y de la privatización de los servicios públicos, incluso creo que algunos que están cubiertos por empresas privadas deberían nacionalizarse, pero no estoy de acuerdo con este análisis: en una empresa privada los beneficios enriquecen a una o varias personas, mientras que en una pública los beneficios revierten (siempre que no haya corrupción) al estado.